Impresión en masa vs. Originalidad: analizando al consumidor ecléctico

By julio 22, 2016Noticias

La industria de la decoración y del diseño lleva varios años afrontando un reto: encontrar el equilibrio entre la segmentación y el individualismo. ¿Cómo no caer en unos costes de producción excesivos y, a la vez, satisfacer la necesidad del consumidor de sentirse único? Ante tal dilema, una de las respuestas está en el consumidor del estilo ecléctico: un estilo en alza, símbolo del buen gusto cosmopolita, una personalidad artsy e inquieta y un poder adquisitivo relevante; un estilo modulado a través de combinaciones imposibles de formas, materiales y, sobre todo, estampados, donde todo producto – de cualquier precio – tiene cabida sin una excesiva personalización. Quienes predican este estilo merecen estar en el punto de mira de los marketeros, directores de compras y comerciales de la industria del retail de la decoración, ya que esta técnica permite buscar la originalidad, la exclusividad y la individualidad en el resultado final y no en cada uno de los productos – aunque esto siempre sea un valor añadido -, respondiendo así al dilema planteado antes.

El binomio material-imprenta

La razón de ser del propio estilo se puede encontrar en los cambios producidos en el mercado de los materiales y de la imprenta a lo largo del siglo XXI. Mientras que la producción y creación de materiales ha aumentado exponencialmente a lo largo del tiempo, el volumen de ventas de las impresiones artesanales – con algunas excepciones de vocación artística y no comercial – está en constante decaída. Al mismo tiempo, la impresión en masa está siendo acogida por los consumidores más exigentes – como son los eclécticos -, superando la idea de la reproducción como el fin del arte. Así, se ha dado un cambio de mentalidad de los consumidores de la decoración donde el peso de la originalidad ha recaído sobre el material y no sobre la impresión. Ante tal panorama, si el objetivo es la reducción de costes de producción, caben dos posturas:

  • Invertir en materiales novedosos y recurrir a una gestión de imprenta con una relación calidad-precio óptima;
  • Recurrir a materiales convencionales haciendo hincapié en una impresión de calidad suprema.

El consumidor del estilo ecléctico, además de llamativo como target por sus particulares patrones de consumo y perfil psicográfico, es una oportunidad para los negocios de decoración para responder a la problemática necesidad de originalidad con una estrategia de producción sencilla: responder a su necesidad de originalidad en el material y a la necesidad de exclusiva calidad en la impresión de estampados y detalles. A diferencia de otros estilos, como, por ejemplo, el escandinavo, el neorústico o neoindustrial, el ecléctico define su identidad a través de elementos de alta carga gráfica y conceptual, y no del precio o marca, lo cual – con las tecnologías adecuadas y más innovadoras – está al alcance de toda empresa. El único reto que éstas deben afrontar es garantizar una calidad de impresión máxima en cualquier material, ya sea novedoso, textil o plástico con un toque kitsch, prestando especial atención a los colores.

Rentabilidad del consumidor ecléctico

¿Qué es lo que hace al consumidor ecléctico un consumidor prioritario para la industria? Una de las razones es que se trata de un consumidor paradójico: no lo es sólo por su estilo, sino por su comportamiento. Combina elementos en  la misma manera en la que está dispuesto a pagar precios totalmente dispares por aquellos elementos de decoración que le resulten atractivos, en parte gracias a su poder adquisitivo. La cuestión es, entonces, entender qué es lo que motiva sus elecciones si no lo son ni el precio ni la unicidad, siendo la respuesta más inmediata las claves aquí expuestas sobre las características físicas del producto y, posteriormente, la comercialización. Aunque sea el más individualista de todos, si entendemos el comportamiento del consumidor ecléctico y su estilo, su disposición a combinar productos únicos y producidos en masa lo hace también un consumidor rentable, que está al alcance tanto de las empresas de alta decoración como aquellas de high street.

Consecuentemente, una calidad del producto excepcional, teniendo en cuenta el binomio material-impresión, es uno de los dos pilares de la decisión de compra del consumidor. El otro es proporcionarle una experiencia de consumo que termine en una compra.

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