Seis pasos en la estrategia digital de las editoriales

A estas alturas no es necesario decir que el antiguo modelo de promoción del libro, canalizado casi exclusivamente a través de los medios de comunicación, ha dejado de ser eficaz. Son los tiempos de la conexión directa con el público y las editoriales, al igual que tantos otros, incorporan estrategias de comunicación digital que favorezcan su proximidad e interacción con los lectores. Es lo que ellos esperan.

Desconocidos se conectan y establecen relaciones en torno a sus aficiones, gustos y afinidades. El lector no es ajeno a ello, ya está participando y conversando en el contexto 2.0.: etiqueta sus sitios web preferidos, recomienda libros, comenta las últimas novedades, comparte frases, fotos y vídeos. Las editoriales deben facilitar este proceso de comunicación con todos los recursos a su alcance.

Estas son algunas de las acciones que no pueden faltar en su estrategia on-line.

Mejorar la visibilidad en la Red.

En primer lugar es esencial hacer un esfuerzo por indexar correctamente el contenido de nuestra páginas web con el fin de optimizar el grado de visibilidad. Lograr un mejor posicionamiento, facilitando a los buscadores la tarea, es una de las áreas del marketing on-line de máximo interés. Sin tráfico no hay resultados.

Ofrecer información de utilidad.

Si el público encuentra lo que ha ido a buscar volverá una y otra vez. Estos son algunos de los elementos en la información que más se consultan en la web:

  • Programación de actividades: presentaciones de libros y su autor en librerías, bibliotecas o centros culturales y otros eventos.
  • Reseñas de libros y recomendaciones: con el fin de ofrecer una orientación real a la lectura.
  • Valoraciones cualificadas: contenido referente a las críticas que una obra haya obtenido en los medios off y on-line.
  • Una relación de las principales librerías donde poder adquirir los títulos.
  • Buscadores internos que ayuden a la localización de autores y sus obras.
  • Sala de prensa que facilite la labor informativa de los medios y la promoción. Añadir una persona de contacto, accesible a los profesionales se agradece.
  • Enlaces de interés de blogs especializados, de autores, revistas digitales, webs de cultura, librerías, etc. Contar con una sección de enlaces refuerza la credibilidad.

Evitar esfuerzos a los seguidores.

La utilización de RSS es realmente útil. Evita al seguidor entrar cada día en el sitio para ver si se han actualizado sus contenidos. Ya son muchos los internautas que utilizan este tipo de herramienta para mantenerse al día, tendencia que irá incrementándose dado el volumen de información que circula en la red. La posibilidad de suscribirse a un boletín de noticias y novedades es otra iniciativa efectiva a la hora de consultar los contenidos, sin exigir mucha dedicación.

Facilitar la conversación

Blog, chat, foro, incorpora un canal que permita una mayor interacción directa. Un lugar donde se puedan publicar comentarios y conversar sobre lecturas. El lector es parte de la estrategia de comunicación del lanzamiento de un nuevo libro o evento y, nos guste o no, forma parte del proceso divulgativo. No hay que tener miedo a que se exprese con libertad.

Incorporar acciones virales.

Existen otras acciones muy interesantes que incrementan el seguimiento a una editorial, generan visibilidad y animan a compartir.

  • Publicar el primer capítulo de un libro ofrece ayuda a despertar el interés. Si, además, se puede descargar animará a que se comparta.
  • El podcasting es un canal extremadamente eficiente a la hora de ofrecer contenidos al público, escuchar una entrevista o un pasaje de viva voz del autor, predispone positivamente y estimula la curiosidad.
  • El vídeo es un método sencillo y de lo más viral que genera una gran visibilidad, desde un booktrailer hasta una entrevista o un evento.

Identificar las redes sociales

Hasta hace bien poco la lectura nos la recomendaban familiares, amigos, libreros, críticos y otros profesionales a través de los medios convencionales. Ahora, además de los anteriores, se descubre el mundo mediante las redes sociales. Cada una con domina un territorio

  • Facebook, Twitter, Linkedin. Nos mantienen informados y ayudan a potenciar la imagen de marca de la editorial. También son eficaces con fines internos, como contactar con otros profesionales o identificar candidatos para nuestros equipos. La presencia activa en estas redes sociales es quizá el área en que hasta ahora se ha hecho un mayor esfuerzo.
  • Youtube. La promoción a través de vídeos es un valor en alza y un contenido que gana adeptos en la red. Entrevistas, presentaciones, booktrailers , eventos. YouTube se ha convertido en la referencia del contenido viral.
  • Instagram y Pinterest. Subir y etiquetar fotos de autores, portadas de libros, infografías dirigidas a estas comunidades de coleccionismo e intercambio visual reporta beneficios. Dicen de Instagram que es la red del futuro, no obstante, son quizá las más ignoradas por las editoriales.

La red se ha convertido en el epicentro de la divulgación. Allí vamos cuando queremos saber, comentar, señalar, recomendar o debatir. La información ya no es solo unidireccional, ahora todos construimos parte del guión y el sector cultural con más motivo que otros forma parte de este proceso.

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